En 1874 Gustave Caillebotte recibe una herencia que le permite no tener que vivir de la venta de susu obras. Comienza a compara obras de algunos de sus compañeros impreionistas: Manet, Monet, Renoir, Pissarro, Sisley, Cézanne y Degas. No compra obras de otros artistas como Seurat, Gauguin o Morisot.
Escribe en su testamento en 1876 donando su coleccion al gobierno francés. Estipula en el testamento que las obras de su coleccion deben exponerse en el Palacio de Luxemburgo y luego en el Museo del Loyvre.
Caillebote muere en el invierno de 1894 a los 45 añso de edad. La Academia de Bellas Artes protesta oficialment en contra la entrada de esas obras en el Museo de Luxemburgo. Jean-Leon Gérome, máximo exponente del academicismo, escribe en el Journal des Artistes:
"Estamos en un siglo de decadencia e imbecilidad. Se necesita una gran desvergüenza moral para que el Estado haya aceptado esta montaña de basura". El gobierno francés hace una seleccion de algunas de las obras de la coleccion: del total, 67, rechaza 29. Sólo 38 serán las afortunadas que se expondrían en los rincones más alejados del Museo de Luxemburgo recién en 1987.
