El colectivo Mondongo expone en el Museo de Arte Moderno de
Buenos Aires
La
palabra mondongo remite a una comida
realizada con las tripas o panza de las vacas, típico de la población con
orígenes africanos en el Río de la Plata. El guiso de mondongo es un plato popular
y con muchos ingredientes. Se trata de un tejido texturado, rugoso y resulta
una comida muy potente; pero para muchos
es desagradable e incomible.
¿Pero
que tiene que ver esta comida con el Colectivo de arte formado por Juliana
Laffite y Manuel Mendanha que expone en
el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires? Mucho.
Desde
un principio los artistas se plantearon hacer un arte popular, masivo y de
acercar su obra a mucha gente. Esta intención queda comprobada por la cantidad
de público que ya visitó su obra y por las importantes exposiciones que ya ha realizado este joven
dúo en el MOMA de Nueva York, el Reina Sofía y las Tate Gallery de Londres.
Son
conocidos por usar muchos y diversos materiales en sus trabajos. Al comienzo,
desarrollaron su arte con elementos perecederos como galletitas, migas de pan,
chicles, caramelos, y hasta lonjas de chacinados. Los trataban con una solución
de resina tóxica para evitar su corrupción. Actualmente, después que en algunas
obras los componentes les jugaron una mala pasada, están trabajando con
elementos de mayor durabilidad.
Pero
su obra no solamente llegó a los grandes museos, en el 2004 Mondongo realizó
por encargo de la familia real española los retratos de sus miembros para
formar parte de la colección real. Para realizar esta producción emplearon espejitos
de colores, una original elección con el sentido de invertir
el intercambio colonial. De esta manera, sus cuadros se lucen junto a obras
históricas de creadores del tamaño de Goya, Tiziano y Velázquez. Además, la convocatoria real les permitió acceder a
cierta visibilidad y les abrió posibilidades de trabajo.
Al
visitar la exposición, causa sorpresa la magnitud de la obra y el realismo
logrado con elementos tan diversos y originales. Los 15 paneles trabajados en
plastilina y puestos de manera envolvente, en un giro de 360 grados, convierten
a la sala del MAMBA en un espectacular mirador de un paisaje entrerriano. Esta
producción surgió de una visita que hicieron a esa provincia en donde les
impresionó la naturaleza, la vida y la muerte, reflejada en la costa del río. Ese
exceso queda patente en los murales, en total 45 metros de largo y 2 de
alto, pero no solamente por la
exuberancia sino también por el detalle. En la maraña de vegetación se pueden
descubrir imágenes en miniatura que remiten a otras historias, locales y nacionales
Por
otra parte y en otro espacio, enormes retratos impactan y conmueven. “El retrato siempre ha sido fundamental en
la historia del grupo. Es un genero que les permite explorar dimensiones
psicológicas y emocionales de los sujetos retratados y en este caso son
personas cercanas con las que les unen fuertes vínculos” cuenta el curador. Sorprende acercarse y descubrir que están realizados con
hilos de algodón, el resultado final es impecable: la expresión de los rostros,
la luz en el iris de los ojos, la transparencia en los cristales de los
anteojos, todo transmite la psicología e interioridad del retratado.
Las
obras son imponentes, llama la atención el retrato de Lucien Freud realizado
con carne ahumada. Sin leer la referencia no se descubre el material; el brillo
del barnizado lo transforma en pequeños cristales de tonos rojizos creando una increíble
textura.
El
dúo Mondongo logra lo que es: una comida popular, con muchos ingredientes,
diversas texturas y con un resultado potente, muy potente. Vale la pena
probarlo.
Grupo Mondongo 2009-2013
Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. 1º y 2º piso.
Horario: martes a
viernes: 11 a
19 hs. Sábados, domingos y feriados: 11 a 20 hs. Lunes cerrado (excepto
feriados).
Entrada: Entrada general:
$5. Martes gratis. Cierre: 15 de septiembre.


