En La Biblioteca del censor de libros, Bothayna Al–Essa relata una distopía en la que un estado autoritario pretende erradicar la imaginación y la interpretación de las palabras escritas. Por eso los libros están prohibidos.
Los personajes de su última novela no tienen nombre, solamente son llamados por las funciones que ejecutan en el sistema. Viven en una sociedad totalmente controlada por un gobierno totalitario: El Movimiento Popular por el Realismo Positivo que vigila todo, hasta lo que la gente piensa o lee. El fin es eliminar cualquier rastro de pensamiento alternativo, anular la individualidad y la memoria colectiva.
“Debes comprender cabalmente la naturaleza de tu trabajo. Estos objetos
que estas inspeccionando son más peligrosos que las drogas o que las armas;
incluso que el amor. ¡Son libros!” (pág.72)
En lo que refiere a “lo liso” me recuerda a la crítica que realiza
el filósofo Byung-Chul Han -en La salvación de lo bello- a “lo liso" como la estética
dominante de nuestra época, y que abarca varios aspectos de la vida
contemporánea. Representa una sociedad obsesionada con eliminar toda
resistencia, arruga o "negatividad". En este aspecto, es
similar a la tarea delegada a los censores “guardianes de superficies”.
Pero el Censor, convertido en lector, se transforma en el Guardián de una Biblioteca preservada por la Resistencia, que trabaja en el seno del mismo gobierno. En una entrevista le preguntaron a Al-Essa por qué se teme tanto a los libros hasta el punto de prohibirlos, y contestó: “Porque los libros son una de las fuentes más importantes del pensamiento crítico y la libre expresión, y porque nos hacen arraigarnos en nuestras posiciones y nos capacitan para interpretarnos a nosotros mismos y comprender nuestro mundo. Son la verdadera puerta de entrada a la ciudadanía civil como acto de compromiso, participación e intento crónico de cambio para mejor. Todos los regímenes frágiles temen a los libros porque temen a los ciudadanos capaces de analizar, criticar y rechazar”.
El final me pareció literalmente increíble, aunque precisamente como distopía, me gustó más cómo concluye Fahrenheit. Como en toda distopía quiero que ganen los buenos. Mi consejo: dejate llevar y “Sigue al conejo blanco”.
Ficha Técnica
La biblioteca del censor de libros
Bothayna Al-Essa
Rústica, 14 × 21 cm,
248 páginas
Traducción de Franco Monterroso
Fiordo 2025
.jpeg)