FUENTE
Reconocida como una de las más importantes literatas del siglo XX, con su lenguaje poético e innovador y su personalidad enigmática se fraguó una leyenda que sigue de actualidad. Por Alberto López
La escritora Clarice Lispector
“No escribo para agradar a nadie”, repitió en innumerables ocasiones Clarice Lispector cuando le recriminaban que no entendían lo que quería decir en sus obras. Jamás le importó el qué dirán, sobre todo partir de que rechazaran, en un periódico de Pernambuco cuando era una niña, los cuentos que enviaba para una sección infantil de relatos. Porque mientras que el resto de niños enviaba textos narrativos, los suyos solo contenían "sensaciones".
Siempre tuvo claro que se dedicaría a escribir, y de hecho ejerció no solo como escritora, sino que también fue periodista con artículos de opinión, de cocina y de moda. Deseaba ser considerada una mujer normal y, aparentemente, como madre de dos hijos, esposa y alguien que pertenecía a la clase media, lo era. Sin embargo, destacaba en todo porque no era normal en nada de lo que hacía, era una artista genial imposible de encasillar, reconocida en sus círculos íntimos y en los literarios de Brasil, pero poco más allá a pesar de haber viajado mucho durante su escaso medio siglo de vida.
Clarice Lispector es considerada, junto con Guimarães Rosa, la gran escritora brasileña de la segunda mitad del siglo XX gracias a su estilo, entre la poesía y la prosa. Una marca que llenaba de espiritualidad los detalles cotidianos y que se caracterizaba por utilizar la primera persona en los relatos. No se parecía a nadie y su visión no recuerda a ningún movimiento, si bien pertenece a la tercera fase del modernismo, el de la Generación del 45 en Brasil.
Chaya Pinkhasovna Lispector fue el nombre que le pusieron al nacer el 10 de diciembre de 1920, en la localidad ucraniana de Chetchelnik. De origen judío, fue la tercera hija de Pinkhas y Mania. Su nacimiento supuso un alto en el camino de huida en una época de hambre, caos y persecución racial. Su abuelo fue asesinado, su madre fue violada y su padre fue exiliado, sin dinero, al otro lado del mundo.
lunes, 10 de diciembre de 2018
martes, 27 de noviembre de 2018
Feria Internacional del Libro de Guadalajara - México - Orhan Pamuk, el turco impaciente que busca ser feliz
El Nobel de Literatura inaugura el salón literario de la FIL
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Orhan Pamuk es premio Nobel, tiene 66 años, alberga razones para sentirse triste (su país, donde encarcelan a los que quieren practicar la libertad de expresión), pero busca la felicidad. Con ahínco. A través de la escritura. Su familia lo quiso pintor o arquitecto, pero se rebeló, quiso que su imaginación fuera directamente del cerebro a la pluma, y así ha escrito libros en los que ocurren cosas extraordinarias que parecen simples en entorno difíciles, oscuros o tristes.
Su última novela es La mujer del pelo rojo (Literatura Random House), y antes publicó dos obras consideradas maestras de su imaginación y de su memoria, los elementos que conforman el bagaje de su escritura. Esas obras fueron Estambul y El Museo de la Inocencia, quizá la más importante de sus creaciones.
lunes, 26 de noviembre de 2018
Madrid - El Prado se viste con telas maestras
Velázquez, Van der Weyden, Ribalta, Veronés, Rubens, El
Greco, Ribera, Andrea del Sarto y Alma Tadema salen del interior del Museo del
Prado para iluminar sus fachadas. A través del proyecto Vestir el Prado, los
viandantes tendrán otra visión del edificio cubierto por enormes lienzos que
recogen detalles de obras de los citados maestros, en una exposición que
permanecerá a lo largo de todo el año 2019, en el que la pinacoteca conmemora
su bicentenario.
Como señaló Miguel Falomir, su director, la capacidad del
Prado como elemento inspirador para la creación se vuelve a manifestar en esta
nueva lectura de la colección vistiendo sus fachadas con algunas de las
icónicas obras, en un iniciativa que ha contado con la colaboración de El Corte
Inglés
Más 11.000 metros cuadrados de PVC microperforado cubrirán
las fachadas del edificio Villanueva con detalles de las telas, para que luzcan
con los tejidos que han representado en sus cuadros los maestros de la pintura.
Las gigantescas “telas” recogen el colorido y la pincelada
de los artistas. En ellas se observan los golpes de pincel, los movimientos,
los craquelados y cambios que provoca el tiempo en la pintura. Una nueva mirada
al interior de la colección en la que se han buscado calidades, gamas
cromáticas, materias y gestualidades que se potenciarán entre sí y que
visualmente se integran en la arquitectura.
Para este proyecto se han seleccionado un total de 11
detalles de nueve obras que cubrirán las fachadas con 15 grandes lonas: La
disputa con los doctores en el Templo de Veronés, La Coronación de la Virgen de
Velázquez y La Trinidad del Greco decorarán la fachada oeste (Puerta de
Velázquez).
La Virgen con el Niño entre San Mateo y un ángel de Andrea
del Sarto, Magdalena penitente de Ribera y La siesta de Alma Tadema vestirán la
fachada este y Cristo abrazando a San Bernardo, de Ribalta, la fachada sur
(Puerta de Murillo). La fachada norte (Puerta de Goya) se descubrirá al público
el 19 de noviembre durante un simbólico acto de presentación.
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martes, 20 de noviembre de 2018
Buenos Aires - MAMBA - Inauguraciones: Delia Cancela y Mercedes Azpilicueta
El sábado 24 de noviembre a las 11:30 inauguran dos nuevas
exposiciones en el Moderno: en la sala de planta baja Delia Cancela: Reina de
corazones, 1962-2018 y en segundo piso Mercedes Azpilicueta: Cuerpos Pájaros.
Delia Cancela: Reina de corazones 1962-2018
Audaz y romántica, la obra de Delia Cancela tiene la
impronta de una artista juvenil. Esta exposición antológica considera
especialmente la condición más particular de su trabajo: el desplazamiento de
intereses y prácticas propios de las artes visuales hacia territorios que
alguna vez no les fueron cercanos, como el diseño y la moda. Delia es parte de
la generación de artistas de los años sesenta vinculados al Instituto Di Tella,
aquel epicentro de la vanguardia del arte argentino contemporáneo. Desde
entonces, la idea del arte que expresa y materializa en su trabajo es
expansiva.
Esta exposición antológica considera especialmente la condición más particular de su trabajo: el desplazamiento de intereses y prácticas propios de las artes visuales hacia territorios que alguna vez no les fueron cercanos, como el diseño y la moda.
Esta exposición antológica considera especialmente la condición más particular de su trabajo: el desplazamiento de intereses y prácticas propios de las artes visuales hacia territorios que alguna vez no les fueron cercanos, como el diseño y la moda.
Mercedes Azpilicueta: Cuerpos Pájaros
Mercedes Azpilicueta investiga el sentido menos visible de
la expresión, ese lugar donde la palabra es desbordada por los recursos propios
de la voz y del habla: el tono, la gestualidad y la respiración. En esta
exposición se reúnen piezas sonoras y videoinstalaciones en las que trabaja con
la afectividad que circula por medio del lenguaje, pero también sobre el
control y la violencia ejercidos a través del él. La artista se interesa por la
parte viva y cambiante del habla, aquello que refleja las maneras personales y
locales de expresión.
En sus obras, Azpilicueta interpreta momentos de encuentro y desencuentro con los otros en el lenguaje oral cotidiano. Compone monólogos en los que se apropia de voces ajenas –la de una azafata autoritaria, la de un rematador de obras de arte– o transforma su voz en un territorio para reconstruir el paisaje sonoro de una ciudad. Azpilicueta investiga el cuerpo como una caja de resonancia entre lo personal y lo social, un enfoque que en los últimos años la llevó a interesarse por el conocimiento intuitivo y el deseo femenino como fuentes de creación artística.
En sus obras, Azpilicueta interpreta momentos de encuentro y desencuentro con los otros en el lenguaje oral cotidiano. Compone monólogos en los que se apropia de voces ajenas –la de una azafata autoritaria, la de un rematador de obras de arte– o transforma su voz en un territorio para reconstruir el paisaje sonoro de una ciudad. Azpilicueta investiga el cuerpo como una caja de resonancia entre lo personal y lo social, un enfoque que en los últimos años la llevó a interesarse por el conocimiento intuitivo y el deseo femenino como fuentes de creación artística.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
Festival Internacional de Cine en Mar del Plata - Entrevista a Lucrecia Martel
Lucrecia Martel: “La ultraderecha que viene puede ser peor que el nazismo”
La cineasta reflexiona sobre el maltrato de Argentina a sus comunidades indígenas mientras prepara un documental sobre el asesinato del cacique Javier Chocobar
Fuente
La cineasta argentina Lucrecia Martel, en Mar del Plata.
Los jugadores de Boca Juniors entraban al campo de La Bombonera para disputar la final de la Copa Libertadores contra River Plate cuando Lucrecia Martel (1966, Salta) llegó al hall del Hotel Hermitage de Mar del Plata rodeada de sus colaboradores. Los cánticos de aliento de los xeneizes -"yo te sigo a todas partes, cada vez te quiero más"- que retumbaban en la televisión el domingo parecieron aquí dedicados a la directora argentina, una de las más admiradas del cine latinoamericano. "¿Ya estamos en el horario?", pregunta Martel ajena al partido que ha paralizado al país. "Por eso no había nadie en ningún lado", agrega entre risas la realizadora de La ciénaga, La niña santa, La mujer sin cabeza y Zama. Es una de las estrellas invitadas al 33 Festival de Cine de Mar del Plata, donde brindará una clase sobre sonido y cine.
Idiomas entremezclados, susurros, sonidos de la naturaleza, frases superpuestas e inconclusas forman parte del paisaje sonoro de la filmografía de Martel. "No puedo concebir el sonido como una cosa que se le pega a la imagen sino que el sonido fue el camino para trampear y sacarse la presión de la educación y ver cosas que uno quiere tratar de ver", arranca en la entrevista. En Zama, la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Antonio Di Benedetto, la presencia sonora es protagonista de varias escenas de gran fuerza poética. En las anteriores, se le suman también diálogos en los que asoma la cultura del norte argentino "donde la conversación, el cuento, el rodeo es algo que lo notas mucho en el habla cotidiana".
Salta, la ciudad del noroeste donde nació y vivió hasta los 19 años, forma parte de lo que en Argentina se conoce como el interior, en contraposición a Buenos Aires, una estructura de centro versus periferia que ya estaba presente en la época colonial retratada en Zama. "Nuestros países tienen todavía una impronta de la colonia tan fuerte que están configurados con un polo de producción, de comercio, de decisiones administrativas y después está el resto que crece a la buena de dios. Esa estructura colonial, que mirá cuantos años llevamos, 500, no se ha podido modificar o sólo muy levemente. El pasado colonial nuestro está tan presente en las decisiones que se toman que después de la independencia incluso agudizaron algunas cosas", dice Martel.
"El estatuto del indio, por ejemplo, durante la colonia española tenía más beneficios y leyes que lo protegían que después de la independencia. Después casi desaparece la condición de ser indígena, era como un ciudadano que en realidad no contaba para la vida política ni económica y las tierras que eran de ellos pasan a ser fiscales. Toda la situación del mundo indígena empeora a partir de la independencia. En este país echamos la culpa a los países que nos colonizaron y hemos inventado esa mitología de los héroes del siglo XIX cuando en realidad lo único que hicimos fue legitimar una matriz de exclusión enorme", continúa.
martes, 13 de noviembre de 2018
Buenos Aires - MNBA - Afrodita de Capua
Afrodita de Capua. Período adrianeo (117-138 d. C.), mármol, 2,20 m
crédito de la imagen © luigispina / Museo Archeologico Napoli
crédito de la imagen © luigispina / Museo Archeologico Napoli
El Museo Nacional de Bellas Artes tiene el placer de presentar la Afrodita de Capua, una escultura realizada durante el imperio de Adriano (117 al 138 d. C.), proveniente del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
La exhibición de esta obra maestra del arte clásico forma parte de las relaciones e intercambios culturales entre los Estados italiano y argentino, y se lleva a cabo en el contexto de la Cumbre del G-20, cuya sede 2018 es nuestro país. En ese sentido, quiero expresar mi gratitud hacia la Embajada de Italia en la Argentina, el Instituto Italiano de Cultura y el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
La Venus de Capua, una de las piezas fundamentales del arte occidental, ha inspirado la imagen de la femineidad por dos milenios. Se presume que las Venus de Milo y de Capua son copias de una Afrodita original perdida, atribuida a Lisipo, uno de los grandes escultores de la Grecia clásica. Pero mientras que aquella sostenía en su mano una manzana –siguiendo al arqueólogo e historiador alemán Adolf Furtwängler–, la Afrodita de Capua, por el contrario, presenta una diferencia crucial. El gesto –la cabeza levemente inclinada hacia algo que tendría entre sus manos vacías– reclama un objeto ausente. Podríatratarse del escudo de Ares, que en la iconografía griega suele ocultar un espejo donde la diosa contempla su rostro, aunque también podría seruna lira. Deidad del erotismo y la seducción, casada con el poco agraciado Hefestos, Afrodita mantuvo su romance prohibido con Ares, el dios de la guerra (para los romanos, Marte).
El enigma de esta escultura, configurado por el pudor y la serenidad clásicos con que se anudan lo sublime y la más terrenal de las carnalidades, le infunde tal potencia iconográfica que resulta difícil pensar la figura femenina, al menos desde el Renacimiento, sin ella. Como sucede con toda obra de la Antigüedad clásica, una vezdestituidas las creencias que la inspiraron, nuestra percepción actual se ve instigada a aceptar su misterio eterno como parte de la mejor herencia de una cultura.
Andrés Duprat
Director
Museo Nacional de Bellas Artes
sábado, 10 de noviembre de 2018
Posteo N° 300 - Pablo Neruda - Poema 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
viernes, 9 de noviembre de 2018
Museo Picasso Málaga - El sur de Picasso
La influencia del Mediterráneo, la mirada mágica, el retrato en la historia, lo clásico, la representación de la vida y la muerte en el Barroco, las dolorosas, los arquetipos y los rituales son temas que influyeron profundamente en la iconografía de Pablo Picasso. Ahora, con la exposición El sur de Picasso. Referencias andaluzas, el Museo Picasso Málaga brinda un recorrido sintético por la historia del arte español mostrando obras del malagueño junto a valiosas piezas arqueológicas y pinturas de grandes maestros como Zurbarán, Velázquez, Murillo, Goya, Blanchard o Gris.
Así, explora el tránsito intelectual que hace Picasso del sur al norte, sirviéndose del patrimonio simbólico de su tierra para regresar de algún modo al origen, queriendo centrar la atención en la profunda huella que la cultura mediterránea ibérica tuvo en su obra. Para ello ofrece el diálogo entre una selección de obras de sus diferentes periodos creativos con ejemplos escogidos del rico patrimonio histórico-artístico español, del que fue un gran conocedor. Desde el arte íbero pasando por la antigüedad clásica o el barroco, y finaliza cuando el artista se convierte en una figura guía para sus coetáneos, protagonizando un episodio esencial en la modernidad artística española.
El sur de Picasso. Referencias andaluzas tiene entre sus objetivos subrayar cómo el carácter visual de la obra de Picasso está marcado por rasgos y cualidades como la austeridad o el descreimiento afines a la memoria colectiva española, palpables en su patrimonio artístico y presentes en las expresiones afectivas de las gentes que durante muchos siglos han ido construyendo artísticamente una identidad cultural.
Así, explora el tránsito intelectual que hace Picasso del sur al norte, sirviéndose del patrimonio simbólico de su tierra para regresar de algún modo al origen, queriendo centrar la atención en la profunda huella que la cultura mediterránea ibérica tuvo en su obra. Para ello ofrece el diálogo entre una selección de obras de sus diferentes periodos creativos con ejemplos escogidos del rico patrimonio histórico-artístico español, del que fue un gran conocedor. Desde el arte íbero pasando por la antigüedad clásica o el barroco, y finaliza cuando el artista se convierte en una figura guía para sus coetáneos, protagonizando un episodio esencial en la modernidad artística española.
El sur de Picasso. Referencias andaluzas tiene entre sus objetivos subrayar cómo el carácter visual de la obra de Picasso está marcado por rasgos y cualidades como la austeridad o el descreimiento afines a la memoria colectiva española, palpables en su patrimonio artístico y presentes en las expresiones afectivas de las gentes que durante muchos siglos han ido construyendo artísticamente una identidad cultural.
jueves, 8 de noviembre de 2018
Mexico DF - Museo Rufino Tamayo - Rufino Tamayo en el Tamarind Lithographic Workshop
Cara de luna. Litografia b/n. area de impresion 35.9x28.3 cm. Tamaño de papel 35.9x 28.3 cm 1964
Rufino Tamayo realizó una extensa obra gráfica en paralelo a su trayectoria como pintor. En este campo de obra impresa se expresó en todas las técnicas existentes e incluso creó una propia, la mixografía, logrando aportes para la renovación del campo del arte seriado tanto en México como en Europa y Estados Unidos.
Esta muestra despliega parte de los logros alcanzados por Tamayo en el Tamarind Lithographic Workshop, un taller y laboratorio de experimentación en el que, a través de la creación, investigación, valoración y distribución de la litografía, se buscó abatir las circunstancias críticas por las que atravesó esta disciplina a finales de la década 1950 en Estados Unidos.
En su paso por este taller, Rufino Tamayo renovó el arte gráfico en Estados Unidos, abrió nuevos caminos de expresión artística y contribuyó a restablecer el prestigio de la litografía como una disciplina contemporánea. Las imágenes se presentan en el Museo Tamayo hasta el 31 de diciembre 2018
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miércoles, 7 de noviembre de 2018
ARTBO - Bogotá busca dejar su marca en el mercado de arte de la región
Setenta galerías de veinte países participaron en la 14ª edición de la feria, que intenta posicionarse como la principal plataforma del mercado de Latinoamérica.
Una gran instalación de Carlos Cruz Diez recibía al público apenas ingresaba en el amplísimo espacio de exposición de ARTBO, la feria de arte contemporáneo de Bogotá cuya edición 14ª cerró recientemente con la participación de 60 galerías de 21 países de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, entre ellas, seis de la Argentina. “Transcromía”, la obra del artista venezolano –considerado uno de los exponentes más importantes del arte cinético y óptico en Latinoamérica–, es una instalación específicamente realizada para el espacio, compuesta por una serie de láminas colgantes de policarbonato que crean un laberinto de color. En ese dédalo se mete uno como en un juego en el que la percepción y la composición cromática varía según el espectador se va desplazando por el interior de la obra.
martes, 6 de noviembre de 2018
Almudena Grandes - España - Premio Nacional de Narrativa 2018
Almudena Grandes, la novela realista como resistencia
Quizá desde que encontró en la escritura una trinchera individual y tenaz contra el olvido, Almudena Grandes proyectó sin saberlo un lugar con nombre propio en el canon literario hispanoamericana. Con el flamante Premio Nacional de Narrativa 2018, concedido esta semana en España por su novela Los pacientes del doctor García, la autora de la indispensable serie Episodios de una guerra interminable que lleva ya cuatro exitosas novelas y trabaja en la quinta (La madre de Frankenstein), se propuso desenterrar de la oscuridad los años grises de la posguerra, que dos generaciones decidieron no recordar porque el mandato de los tiempos era que España caminara hacia adelante, dejando el pasado en silencio.
Grandes reconoce en la novela ahora ganadora un trabajo complejo y difícil. Allí están, en el contexto, la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial, las dictaduras latinoamericanas, con epicentro en la Argentina. Y hay personajes de ficción que interactúan con los de carne y hueso de su tiempo, incluidos criminales de guerra. Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita y Los pacientes del doctor García narran en novelas corales las historias de pocos que construyen la Historia grande.
Grandes reconoce en la novela ahora ganadora un trabajo complejo y difícil. Allí están, en el contexto, la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial, las dictaduras latinoamericanas, con epicentro en la Argentina. Y hay personajes de ficción que interactúan con los de carne y hueso de su tiempo, incluidos criminales de guerra. Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita y Los pacientes del doctor García narran en novelas corales las historias de pocos que construyen la Historia grande.
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