viernes, 4 de diciembre de 2015

Buenos Aires - El fileteado porteño fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

 
           El arte del fileteado porteño fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por el Comité Intergubernamental para la Salvaguarda de la Unesco que se encuentra reunido en Namibia. Así lo confirmaron  fuentes del Ministerio de Cultura de la ciudad de Buenos Aires. La práctica, considerada la pintura argentina que nació a principio de 1900, recibió así el mismo reconocimiento que obtuvo el tango en 2009.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Buenos Aires - Museo Sivori : Estados de conciencia de Gaby Herbstein

 
       La exposición fotográfica compuesta por 35 fotografíaas, 70 objetos y diversos materiales de producción que develan la totalidad del proceso creativo detrás de cada imagen se podrá visitar hasta el 7 de febrero en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori.
"Esta muestra tiene que ver con un recorrido interior y es el corolario de los trabajos que vengo realizando desde 1998 con distintas fundaciones sobre temas de ecología y unicidad", expresó  Herbstein sobre el trabajo exhibido con el marco del Rosedal de Palermo, donde se sitúa el museo, y galardonado con el "Prix de la Photographie de Paris Oro", en la categoría "Fine Art".

     "Siento que lo que expongo es la consecuencia del exterior al interior. También está influenciada por el aprendizaje de distintas corrientes espirituales y el trabajo de conceptos de conciencia que se van sucediendo en el camino de la vida", sostuvo la fotógrafa

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Los cazadores en la nieve - Pieter Brueguel - El viejo

        Fundador de una importante familia de pintores, Pieter Bruegel “el Viejo” es uno de los primeros maestros de la pintura flamenca, un talento a menudo comparado con el de El Bosco, aunque la paranoia moralizante de éste último se ve sustituida por una irónica crítica social y un no disimulado amor por la vida campesina. Al igual que Patinir, no es un paisajista puro, en el sentido que sus paisajes siempre son un fondo para desarrollar una obra de temática popular o religiosa. Sus paisajes más importantes son los que aparecen en una serie de seis pinturas que representan diferentes épocas del año, de la cual “Los cazadores en la nieve” es la obra más conocida.
        Esta pintura es uno de los primeros paisajes invernales de la historia de la pintura occidental. La obra capta el momento en el que tres cazadores, acompañados por sus perros, regresan a su pueblo tras una expedición de caza. Bruegel ha situado al observador en una posición muy cercana a la de los agotados cazadores, cuya visión del paisaje sería muy similar a la nuestra.
        La composición es un complejo juego de líneas diagonales y horizontales. En primer plano predominan las líneas diagonales, destacando la diagonal principal, marcada por la base de los árboles y las figuras de los expedicionarios, que continúa hasta el fondo de la composición. El contrapunto lo pone otra diagonal casi perpendicular a ésta, que parte de la esquina inferior derecha hasta las casas del extremo izquierdo de la pintura. Sin embargo, en el fondo de la pintura destacan las líneas horizontales de los canales helados, otorgándole al paisaje una gélida placidez.
         El blanco de la nieve domina la escena, sobre el cual las oscuras figuras destacan sobremanera, sensación incrementada por la ausencia total de sombras. “Los cazadores en la nieve” es una obra maestra absoluta que influiría en pintores posteriores como Hendrick Avercamp.
Fuente

lunes, 30 de noviembre de 2015

Japón - Hokusai - Viento del Sur, Cielo despejado (Fuji Rojo)

         La colosal figura de Katsushika Hokusai no es solo la más importante de la escuela Ukiyo-e del periodo Edo, sino también la cumbre de la pintura japonesa de cualquier época. Artista enormemente prolífico, se calcula que creó unos 30.000 grabados. Además, pintó hasta el último día de su vida, y abordó multitud de géneros, desde el retrato hasta el paisaje, pasando por las obras de carácter erótico. De joven trabajó como librero y como aprendiz de grabador en un taller, lo que le permitió aprender con maestría la técnica del grabado ukiyo-e.
Su obra magna es la serie de 36 vistas del monte Fuji. Estos grabados de la montaña sagrada de Japón gozaron de una enorme popularidad en su época, por lo que posteriormente Hokusai añadió 10 vistas más a la serie. Además, años más tarde el propio artista inició una serie aún más numerosa, las “100 vistas del monte Fuji”.
        La serie incluye tanto vistas cercanas en la que el Monte Fuji es el único protagonista de la composición (“Fuji rojo” o “Tempestad bajo la cima”) como vistas algo más lejanas que permiten representar la vida y paisajes de sus alrededores (“La costa de Kamakura” o “Molino en Onden) e incluso vistas tan lejanas que resulta difícil advertir la presencia de la montaña sagrada (“Bajo Meguro” o “Lago Suwa en la Provincia de Shinano”). La obra más famosa de la serie, “La Ola”, fue escogida en 2006 como una de las 50 obras maestras de la pintura por theartwolf.com.
         Todos y cada uno de los grabados son auténticas obras magistrales con identidad propia. En conjunto, las 36 vistas del monte Fuji representan una de las cumbres de la pintura de paisajes de cualquier era. Estos grabados fueron enormemente admirados por los pintores impresionistas y post-impresionistas, desde Claude Monet hasta Vincent van Gogh.
Fuente