Un estudio llevado a cabo en Noruega demuestra que participar en actividades culturales repercute positivamente en la salud mental y emocional, y disminuye el riesgo de sufrir depresión
Si consumir cultura ya era beneficioso por el disfrute que produce, ahora lo es además para la salud mental y emocional. Una investigación llevada a cabo en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha demostrado que aquellos adultos que regularmente leen, visitan museos, van al teatro y que, en general, dedican parte de su tiempo al consumo de cultura, son más felices, gozan de mejor salud mental y tienen menor riesgo de sufrir depresión que aquellos que no lo hacen.
Si consumir cultura ya era beneficioso por el disfrute que produce, ahora lo es además para la salud mental y emocional. Una investigación llevada a cabo en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha demostrado que aquellos adultos que regularmente leen, visitan museos, van al teatro y que, en general, dedican parte de su tiempo al consumo de cultura, son más felices, gozan de mejor salud mental y tienen menor riesgo de sufrir depresión que aquellos que no lo hacen.
