martes, 4 de febrero de 2020

Buenos Aires - Museo Nacional Bellas Artes - Norah Borges. Una mujer en la vanguardia

 


La exposición, curada por el especialista Sergio Alberto Baur, reúne más de 200 pinturas, dibujos, grabados y objetos –entre documentos, manuscritos, impresos y fotografías– de la artista plástica argentina Norah Borges (1901-1998).

La muestra, que analiza toda su vida artística a través de obras de distintas épocas, provenientes de 28 colecciones públicas y privadas, se propone enlazar los mundos que vivió Borges desde su período de formación, y su destacado trabajo como ilustradora de la vanguardia española y argentina. También se exhibirá documentación personal y bibliográfica que la ubican en el escenario de los años 1920 y 1930.

Norah Borges -hermana del célebre escritor Jorge Luis Borges, y esposa del crítico y poeta español Guillermo de Torre– constituye una rara excepción dentro de la historia del arte argentino, debido a que su presencia en las décadas de auge de las vanguardias internacionales le permitió acompañar a personajes de la relevancia de Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Gabriela Mistral, y a los jóvenes poetas de renovación de España y de la Argentina, y establecer un diálogo plástico con los movimientos artísticos de esos años.

Su desarrollo artístico personal atraviesa con un lenguaje propio las formas de la modernidad. A lo largo del siglo XX, en contacto con la vida literaria de su tiempo, ilustró los primeros libros de escritores como Borges, Victoria y Silvina Ocampo, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Eduardo Mallea, Ricardo Molinari, Concha Méndez Cuesta, Carmen Conde, Rafael Alberti, y los chilenos Luis Enrique Délano y Humberto Díaz Casanueva. También realizó ilustraciones para las revistas de vanguardia españolas “Grecia”, “Ultra” y “Baleares”, y fue colaboradora destacada de las publicaciones argentinas “Prisma”, “Proa”, “Martín Fierro” y “Valoraciones”, entre otras.

El guión museográfico se basa en los textos de aquellos contemporáneos que reflexionaron desde la crítica y la poesía en la obra de Norah Borges.

Los once núcleos que organizan en sala esta gran exposición son “Infancia”, “Norah, una artista ultraísta”, “Norah Borges en la vanguardia” I y II, “Cartografías”, “Quintas y viaje a España”, “Norah ilustradora”, “Españoles de tres mundos”, “Salas de pintura y dibujo”, “Norah por Jorge Luis Borges” y “Manuel Pinedo: Norah Borges crítica de arte en los Anales de Buenos Aires”.

El redescubrimento y la puesta en valor de su obra en el mapa de las artes plásticas del siglo XX comenzó en los años 90, cuando fue incluida como protagonista en la muestra “El ultraísmo”, organizada por el Instituto Valenciano de Arte Moderno. En 1994, la crítica e investigadora Patricia Artundo, con apoyo del Fondo Nacional de la Artes, publicó “Norah Borges, Obra gráfica 1920-1930”, libro pionero en la sistematización y análisis de su producción.

Su involuntario olvido encuentra su reconocimiento en esta exposición, como un merecido homenaje a esta extraordinaria pintora, que, entre otras cosas, fue la mujer más relevante del ultraísmo, que exploró el expresionismo, y que se fue definiendo como artista, más allá de las tendencias y de las escuelas artísticas del siglo XX, o transitando en los márgenes de los innumerables ismos que concibió ese tiempo histórico.

 Acompañando la exhibición, el Bellas Artes editará en 2020 un catálogo que incluye un texto curatorial de Baur, un artículo de Artundo y una reseña sobre la actividad de la artista entre los años 1920 y 1940, a cargo del área de Investigación del Museo, además del cuerpo de obra exhibido y un apartado documental.
“Norah Borges. Una mujer en la vanguardia” podrá visitarse hasta el 1.° de marzo de 2020 en el Pabellón de exposiciones temporarias del Museo.
 


El Museo Nacional de Bellas Artes, que depende del Ministerio de Cultura de la Nación, y cuenta con el apoyo de su Asociación de Amigos, abre las puertas de martes a viernes, de 11 a 20, y los sábados y domingos, de 10 a 20 (lunes: cerrado).
El público argentino o residente en el país podrá recorrer el Museo con entrada gratuita todos los días. Para los visitantes extranjeros, la entrada general al Bellas Artes tiene un valor de $200 (martes de 11 a 20, y de miércoles a domingo, de 18.45 a 20: gratis).


MÁS INFORMACIÓN
Del 17 de Diciembre de 2019 al 1 de Marzo de 2020
200 obras expuestas
Curador/a: Sergio Alberto Baur
Visitas guiadas: Martes, a las 15. Jueves, viernes, sábado y domingo, a las 18.30

martes, 25 de junio de 2019

Buenos Aires - Museo Nacional de Bellas Artes - Figari: mito y creación


 
Figari: mito y creación es una exposición que reúne una treintena de pinturas del artista uruguayo Pedro Figari (Montevideo, 1861-1938), quien inauguró por primera vez una muestra en Buenos Aires a la edad de sesenta años.
El programa pictórico de Figari se centró entonces en la evocación de lo que llamó “la leyenda del Río de la Plata”: una pintura memoriosa y fantástica a la vez, que recrea en épocas coloniales los patios y saraos de las clases patricias, las danzas criollas de los gauchos y las chinas, los candombes “pura uva” de los negros esclavos y libertos. En esta revisión del pasaje a la modernidad, sus personajes predilectos son los anónimos protagonistas de una gesta mínima y cotidiana, figuras a menudo escamoteadas en los manuales de Historia.
La facultad del artista uruguayo en tanto mitógrafo no quedó sujeta, sin embargo, a ese proyecto, de por sí bastante ambicioso, y por el cual se hizo célebre primero en la Argentina, y luego en Francia y el mundo entero.
Inquieto, exuberante, imprevisto, Figari creó con sus pinceles una serie de motivos que lo ayudaron a reflexionar, con humor, precisión y hondura, sobre las múltiples facetas de la condición humana. De este modo, concibió series pictóricas que abarcan desde la vida primaria del hombre de las cavernas hasta paisajes señoriales de Venecia, pasando por corridas de toros, crímenes pasionales, procesiones religiosas y jugadores de bochas, entre otras. Figari: mito y creación explora, junto con las pinturas emblemáticas de su producción, otras menos conocidas por el gran público, pero henchidas por igual con la imaginación del gran fabulador que fue don Pedro Figari.
Por Pablo Thiago Rocca - Director del Museo Figari-


         Del 29 de Junio de 2019 al 15 de Septiembre de 2019
·         Salas 32 y 33, primer piso
·         38 obras expuestas

viernes, 31 de mayo de 2019

Museo del Prado - Madrid - Fra Angélico y el ascenso del Renacimiento florentino


FUENTE
               Fra Angelico y el ascenso del Renacimiento florentino, una exposición patrocinada por la Fundación Amigos del Museo del Prado, analiza la importancia artística del Renacimiento florentino temprano entre aproximadamente 1420 y 1430, con un enfoque particular en la figura de Fra Angelico, uno de los grandes maestros de este período.
               La exposición, que incluye 82 obras prestadas por más de 40 instituciones en Europa y América, se centra en La Anunciación en la colección del Museo del Prado, que ahora se presenta en todo su esplendor después de su reciente restauración. Junto a él se encuentran La Virgen de la Granada , que recientemente ingresó en la colección del Museo, y un extenso grupo de obras del artista y de otros pintores de este período como Masaccio, Masolino y Filippo Lippi, así como escultores como Donatello y Ghiberti.
               Comisariada por Carl Brandon Strehlke, curador emérito del Museo de Arte de Filadelfia y experto reconocido en Fra Angelico y otros pintores del Renacimiento florentino, la exposición se exhibe en las salas C y D del edificio Jerónimos hasta el 15 de septiembre.
               Fra Angelico se formó como pintor en Florencia, donde los encargos públicos de escultura y arquitectura realizados por Brunelleschi, Donatello y Ghiberti llevaron a un renovado interés en la antigüedad clásica como fuente de inspiración. Aunque era aprendiz en el estudio del monje benedictino Lorenzo Monaco, que cultivaba un estilo gótico refinado y elegante, Fra Angelico se comprometió por completo con el nuevo lenguaje artístico y, como su maestro, entró en una casa religiosa, San Domenico en Fiesole. donde tomó órdenes religiosas. Su condición de monje no le impidió colaborar con otros artistas o dirigir un gran taller que proporcionó pinturas tanto para iglesias como para patrones importantes en la ciudad y en otros lugares.
               Entre los retablos pintados por el artista para su propio monasterio estaba La Anunciación ahora en el Museo del Prado y la pieza central de la presente exposición. En esa obra, Fra Angelico revela su participación activa en el renacimiento de las artes que se estaba desarrollando en Florencia, dado que junto con el joven Masaccio formuló una nueva forma de ver que dominaría el arte occidental hasta la era moderna.
               La Anunciación, que data de mediados de la década de 1420, es el primer retablo florentino de estilo renacentista que utiliza la perspectiva para organizar el espacio y en el que se abandona la arcada gótica en favor de una estructura más ortogonal, siguiendo los preceptos preferidos por Brunelleschi. Debido a su condición de monje, las habilidades de Fra Angelico en la representación de la luz, el espacio, la perspectiva y la narrativa a menudo se han visto eclipsadas por sus méritos como pintor teológico.
               La Anunciación llegó a España en 1611 y probablemente fue la primera obra del artista que abandonó Italia, mientras que La Virgen de la Granada fue adquirida en 1817 por el 1er Duque de Alba en un momento en que la importancia del temprano Renacimiento florentino estaba siendo redescubierto Dos relatos se superponen así en la exposición: Florencia vista por Fra Angelico y Fra Angelico vista a través de los ojos españoles.

Curador:
Carl Brandon Strehlke (Curador Emérito, Museo de Arte de Filadelfia)

jueves, 30 de mayo de 2019

Buenos Aires - MAMBA - Flavia Da Rin - Quién es esa chica?


 

Flavia Da Rin comenzó a desarrollar su obra en la época del cambio de milenio, un momento de efervescencia tecnológica en el que la realidad virtual, los chats, las selfies y los avatares empezaban a dinamizar la manera de pensar la identidad y las formas de representación de uno mismo, volviéndolas un sistema mucho más fluido y mutable que en el siglo anterior.

Por medio de la manipulación y del retoque digital, Da Rin fusiona autorretratos con escenas complejas, cargadas de expresividad. Con estas herramientas, la artista transita diversos temas a lo largo de veinte años de carrera y se pone en la piel de numerosos personajes. En una característica serie producida entre 2004 y 2007, con los ojos gigantes, la piel tersa y el pelo brillante propios de la imagen publicitaria y del animé, investiga la representación de la feminidad y sus estereotipos sociales contemporáneos, por ejemplo la young girl (mujer adolescente o joven) como un modelo de consumidor exacerbado. Algunos años más tarde, en Sin título -Rapada (2009) evoca a la diva pop exprimida por el mercado; chicas que llegan a la cumbre tan rápido que se estrellan y, en un ataque nervioso, se cortan el pelo en un acto iconoclasta hacia sí mismas que no detiene el acoso de los paparazzis a la caza de su imagen.

martes, 23 de abril de 2019

23 de abril de 2019 - Día del Libro: por qué se celebra hoy


FUENTE

Una curiosa historia que incluye a Cervantes y Shakespeare generó que todos los 23 de abril se celebre el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Guía de actividades


Día Mundial del Libro: no importa el formato, sino el contenido
Quiso lo fortuito, el destino, que dos fundadores de la literatura, tanto anglosajona como en español, como Shakespeare y Cervantes, murieran el mismo día. Quiso también que uno de los primeros grandes autores nacido en este continente, Inca Garcilaso de la Vega, diera su último respiro en aquella fecha: 23 de abril de 1616.
Y quiso -varios siglos después- que un librero español, Vicent Clavel Andrés, utilizara todos sus recursos, económicos y políticos, para que a la Cámara Oficial del libro de Barcelona aprobara el festejo de un Día del Libro. Y lo logró, allá por 1926.

miércoles, 17 de abril de 2019

Notre Dame - París

Hoy nos unimos en oracion al pueblo francés, mientras esperamos que el dolor por los graves daños se transforme en esperanza mediante la reconstruccion. Santa María, Nuestra Señora, ruega por nosotros.  Francisco

lunes, 15 de abril de 2019

Madrid - Museo del Prado - Tú, yo y Las meninas por 4.300 euros


Los grandes museos alivian sus cuentas con el alquiler de espacios para visitas privadas o eventos. En el Thyssen supone el 4% de su presupuesto y en el Reina Sofía, el 3%

 “Hace 20 años hablar de alquilar un espacio en un museo en España era un anatema. Afortunadamente, las cosas han cambiado mucho”. Miguel Zugaza, exdirector del Museo del Prado (2002-2017) y ahora al frente del Bellas Artes de Bilbao, tiene claro que la cesión de espacios públicos es una buena fórmula para incrementar los ingresos de estas instituciones siempre necesitadas de dinero, aumentar su difusión y conquistar nuevos públicos, siempre a puerta cerrada. Los hay que quieren conectar con su pintura favorita sin nadie que les distraiga y están dispuestos a pagar por ello, algo que en el caso del Museo del Prado cuesta 4.308 euros. Cantidad que una pareja rusa pagó el pasado 23 de diciembre, acompañada de un guía que ellos eligieron, para sentirse a sus anchas ante Las meninas, de Velázquez, o para poder admirar tranquilamente las increíbles criaturas que nacieron de la imaginación del Bosco en El jardín de las delicias.

Los grandes museos españoles llevan años acogiendo celebraciones de empresas, presentaciones de productos, congresos, cócteles, cenas, conciertos y visitas privadas cuando cierran sus puertas al público. Los precios dependen del lugar elegido, el número de asistentes y el tiempo de ocupación. El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, abierto en 1992, fue el primero en atreverse a hacer caja con los eventos en 1994, seis años más tarde le siguieron el Reina Sofía y el Bellas Artes de Bilbao, y en 2004 se sumó el Prado. También ceden sus espacios, entre otros, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) o el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), cada uno con sus particularidades y sus reglas, aunque todos comparten una línea roja: nada de copas en las salas y las actividades propias son lo primero.

 Esta práctica, que en España no fue bien acogida, tiene muchos adeptos sobre todo en los Estados Unidos. “En el mundo anglosajón se organizan eventos privados en los museos desde los años cincuenta, en Nueva York comenzaron en el MoMA [Museum of Modern Art] y en el Metropolitan. Mientras que a Europa llegó más tarde, el Pompidou lo hace desde sus inicios [1977]. Aquí, en Barcelona en la Fundación Antoni Tàpies lo pusimos en marcha desde el principio, en 1990”, dice Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía.




“4.308 euros es el precio mínimo de una visita privada a las obras maestras de la colección, tanto si va una persona solo como si son 10. No es normal que lo reserven solo dos personas, pero además de la pareja rusa, también en enero vino una familia brasileña y quisieron estar solos”, explica Celia Guilarte, jefa de Relaciones Institucionales, Patrocinio y Cesión de Espacios del Museo del Prado. La pinacoteca recaudó el año pasado 773.757 euros por cesión de espacios, lo que supone el 1,66% de su presupuesto (casi 50 millones). La oferta que no se limita a un paseo a puerta cerrada por sus impresionantes salas, sino que puede incluir cenas o cócteles en el gran vestíbulo de los Jerónimos, en la sala de las Musas, rodeados por las ocho estatuas de mármol romanas que pertenecieron a la reina Cristina de Suecia, o en la galería Jónica. “Nosotros no organizamos bodas, ni banquetes. Siempre se trata de actos relacionados de alguna forma con nuestra actividad y los cócteles y cenas —que no están incluidos en nuestros precios y solo pueden contratarse con la empresa que tiene la concesión Sodexo Prestige— nunca se organizan en las salas del museo”, dice Guilarte. La tarifa más alta por estos servicios, visita privada para 700 personas, es de 37.192 euros.




El que más recauda por cesión de espacios es el Museo Reina Sofía de Madrid. Aunque con unos precios más bajos que el Prado, una visita privada de una hora a la colección para hasta 10 personas cuesta 1.200 euros. En 2017 el centro ingresó de esta manera 1.203.625 euros por un total de 98 eventos —el mejor dato de los últimos años—, lo que representó el 3,14% de su presupuesto ese ejercicio (38.330.072). En 2018 se celebraron más eventos, 100, pero se recaudó algo menos (958.450). Las actividades privadas, que se celebran los martes —día de cierre del museo—, antes de la apertura entre las nueve y las diez de la mañana o a partir de las 21.00, tienen que pasar siempre un filtro de idoneidad y el reputado centro de arte contemporáneo recibe cada vez más. En 2018 tuvo 1.369 peticiones, de las cuales solo se aprobaron un centenar.

“Hay una orden ministerial que regula las tasas de utilización de los espacios públicos. Los museos apuestan cada vez más por estas actividades para allegar fondos a sus presupuestos e incrementar su nivel de autofinanciación. El Reina Sofía lo hace desde 2000 y va en aumento. Por ejemplo, en enero y febrero de este año hemos reservado ya espacios para casi todo el año por un valor de 900.000 euros, con lo que esperamos superar los ingresos de 2017”, explica Cristina Juarranz, subdirectora gerente del Reina Sofía. El centro ofrece 11 espacios repartidos entre el edificio Sabatini y el Nouvel para celebrar eventos, el mayor es el Auditorio 400, con capacidad para 425 personas.

La responsable de Eventos Corporativos y Alquiler de Espacios del Thyssen, María Ruiz-Rivas, explica que en los últimos tres años los ingresos por cesión de espacios han oscilado entre 700.000 y 750.000 euros, lo que supone un 4,4% del total. "Todas nuestras tarifas son públicas y solo admitimos eventos corporativos, suelen ser bancos, bufetes de abogados, consultores... Una vez vinieron dos rusos, a través de una empresa que era su anfitriona, e hicieron una visita guiada que costó 4.000 euros, el mismo precio que si hubieran sido 50”, comenta.

“Nosotros ofrecemos un recorrido por la historia del arte occidental desde el siglo XIII al XX y tenemos distintos paseos por la colección en función de los intereses del grupo. Perseguimos crear un vínculo emocional con el espectador, que la visita sea un deleite para los sentidos”, añade Ruiz-Rivas, quien entre las muchas peticiones que tiene que rechazar recuerda la de un chico que quería pedir matrimonio a su novia a museo cerrado.

 



El Macba tiene un especial atractivo para las empresas deseosas de relacionar sus productos con la arquitectura de Richard Meier. “Empezamos a experimentar con la cesión de espacios en 1996, para rodajes publicitarios y hemos seguido haciéndolo. Ahora podemos ofrecer varios espacios para distintas actividades y visitas privadas para grupos de hasta 25 personas, con una copa de cava de bienvenida, por 2.400 euros”, apunta Gemma Romaguera, responsable de Concesiones y Gestión de Espacios.
“Desde que exhibimos una colección permanente, con obras significativas del arte europeo del siglo XX, están creciendo el número de peticiones, pero lo primero son las actividades propias y por eso no podemos atenderlas todas. El año pasado, por ejemplo, tuvimos 1.185 solicitudes y solo aprobamos 110”, añade Josep Maria Carreté, gerente del Macba. El museo barcelonés ingresó 578.584 euros en 2018, un 5,5% de su presupuesto.

Por el hall Chillida, el más amplio de los espacios que se alquilan en el Bellas Artes de Bilbao y que puede albergar hasta 400 personas, han pasado muchos y diferentes eventos durante los 20 años que la pinacoteca lleva usando este recurso como apoyo a su financiación. “Incluso una marca de productos de peluquería montó unas vitrinas de cristal, dentro de los cuales estaban peluqueros y modelos haciendo demostraciones”, comenta Saioa Elejoste, responsable de Eventos del museo que el año pasado recaudó 38.000 euros. Pero no todos los grandes museos abren sus puertas a los eventos privados. En Andalucía, por ejemplo, con centros tan espectaculares como el Bellas Artes de Sevilla o el Museo de Málaga, reabierto en una nueva sede en 2016, la Junta no permite estos usos. El CAAC de Sevilla supone una excepción porque ofrece una amplia programación musical en sus jardines en colaboración con empresas privadas, pero no cobra por el uso de sus instalaciones.

domingo, 14 de abril de 2019

Florence Henri y las olvidadas fotógrafas de la Bauhaus




Coincidiendo con el centenario de la escuela, una exposición y un libro rescatan la figura de algunas de las fotógrafas que por allí pasaron sin obtener el merecido reconocimiento

En el verano de 1927, la artista Florence Henri (Nueva York 1893 – Compiègne, Francia, 1982) ingresó en la Bauhaus de Dessau como alumna de un curso de pintura. Al frente de la dirección del curso se encontraba László Moholy-Nagy, cuyo afán por las nuevas tecnologías y la libre experimentación contagiaría el ánimo de la joven artista. “Como novedad: estoy practicando la fotografía”, escribía. “Si me gusta, abandonaré la pintura (provisionalmente)”. De la mano del heterodoxo fotógrafo y pintor húngaro, Henri pudo comprobar que mirar a través de una cámara suponía volver a aprender a mirar, experimentar a través de esa nueva visión. Así, pasaría a convertirse en uno de los más destacados referentes de la fotografía asociados a la escuela. Una exposición, Florence Henri. Reflecting Bauhaus: Photographs and Paintings recorre su obra coincidiendo con las celebraciones que tiene lugar con motivo del centenario del utópico centro educativo.

viernes, 12 de abril de 2019

Buenos Aires - MNBA - Carlos Alonso - Pintura y memoria


El Museo Nacional de Bellas Artes exhibe la obra del artista argentino Carlos Alonso en el Pabellón de exposiciones temporarias. Esta exposición propone una mirada retrospectiva que busca establecer relaciones entre los elementos formales, conceptuales y temáticos que aparecen, de modo constante, en la estética de Alonso. La muestra se desarrolla a partir de dos ejes temáticos: Pintura y tradición, comprende los collage de la serie Blanco y negro y las pinturas que citan y rinden homenaje a sus maestros y a grandes artistas de la historia del arte, como las series dedicadas a Lino E. Spilimbergo y Vicent van Gogh. Y, Realidad y memoria, incluye las que reflexionan sobre nuestra historia reciente, comprometidas con lo social y lo político, como las series dedicadas a la muerte del Che Guevara. Además, la reconstrucción de la instalación Manos anónimas, ocupará el espacio central de la exposición.De abril a julio de 2019.