miércoles, 5 de febrero de 2020

Buenos Aires - Museo de Arte Moderno - Ad Minoliti - Museo Peluche

       
                                                                                                                                                 FUENTE

Para su primera gran exposición individual Ad Minoliti convierte las salas del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires en un Museo peluche. Acercándose a sus obras de los últimos quince años, Minoliti las recrea, las cruza y las propone como habitantes de un gran espacio de juego. Sus pinturas, murales e instalaciones crean un imaginario vivaz, nutrido de sus intereses por la abstracción, el erotismo, la arquitectura y el diseño.
Tras vincularse con el pensamiento de las teorías feministas y queer, que proponen una visión sobre las personas y la sociedad en la que no existan comportamientos preestablecidos según la distinción hombre-mujer, Minoliti tomó conciencia de la fuerza que tienen las imágenes para crear una realidad por fuera de esos patrones culturales tradicionales. A través de murales coloridos, tiernos personajes y pinturas animadas, lx artista se concentra en intervenir sobre los conceptos que la cultura occidental ha concebido como opuestos: lo espiritual y lo racional, la naturaleza y la cultura, la seriedad y la frivolidad, lo femenino y lo masculino. Al repensar estos binomios en relación a las artes, Minoliti hace aparecer en sus obras las fuerzas de lo negado por la modernidad: lo infantil, lo tierno y lo suave. Al poner en valor estas sensibilidades, Minoliti contribuye a cuestionar el modo en que se ha construido la historia del arte y sus protagonistas pero también la imagen del mundo tal como se lo conoce.

Con su atmósfera amigable, Museo peluche también intenta disolver otros límites y jerarquías. Las pinturas, además de ser objetos de contemplación, pueden dar cobijo a pequeños animales, como en Play C coloreadas, o vestir a Zorro, Gato y Oso, que pasean por la sala como visitantes. Al mismo tiempo sus instalaciones, donde utiliza parte del patrimonio de diseño del Moderno, borran la jerarquía entre las pinturas, los objetos y los seres animados, como en Dollhouse, pero también sus murales, como Pompis, que juegan con el espacio y sus dimensiones, lo que deja en evidencia la relación entre lo que queda afuera y adentro de un museo. Así Museo Peluche propone una ficción, utópica y pacífica, donde los visitantes pueden pasear, leer y descansar entre pinturas y amables personajes.

Dentro de la exposición funciona, además, la Escuela feminista de pintura. Diseñada como una instalación y como un aula activa al mismo tiempo, Minoliti crea un espacio de aprendizaje, pleno de murales con personajes coloridos y, con la colaboración de artistas y teóricxs del campo cultural argentino, se propone atravesar los géneros más emblemáticos de la pintura desde una mirada crítica. La Escuela ofrece clases abiertas a personas de todas las edades, en las que se comparten debates sobre diversos temas, como la baja representación visual que han tenido lxs afrodescendientes en la historia del arte y la necesidad de deconstruir la representación normativizada de los cuerpos.

En Museo peluche, como una declaración de principios, Minoliti despliega la pintura en el espacio de un modo espectacular, consciente del enorme valor que una exposición puede alcanzar para cultivar hábitos y prácticas, afectos y formas de producción de placer.
  

                                                                                                                      

 © 2017 Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
 Av. San Juan 350. San Telmo. Buenos Aires. C1147AAO.
Tel: +54 011 4361-6919

HORARIO
Lunes, miércoles, jueves y viernes: 11:00 a 19:00
Sábados, domingos y feriados: 11:00 a 20:00
(martes cerrado)

VISITAS GUIADAS
Público general: lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado
y domingo 16:00
For tours in english please make a request through
educacion@museomoderno.org
Para tours em portugues, por favor faça um pedido através
educacion@museomoderno.org

ENTRADAS
Entrada general: $50.
Miércoles gratis.



















martes, 4 de febrero de 2020

Buenos Aires - Museo Nacional Bellas Artes - Norah Borges. Una mujer en la vanguardia

 


La exposición, curada por el especialista Sergio Alberto Baur, reúne más de 200 pinturas, dibujos, grabados y objetos –entre documentos, manuscritos, impresos y fotografías– de la artista plástica argentina Norah Borges (1901-1998).

La muestra, que analiza toda su vida artística a través de obras de distintas épocas, provenientes de 28 colecciones públicas y privadas, se propone enlazar los mundos que vivió Borges desde su período de formación, y su destacado trabajo como ilustradora de la vanguardia española y argentina. También se exhibirá documentación personal y bibliográfica que la ubican en el escenario de los años 1920 y 1930.

Norah Borges -hermana del célebre escritor Jorge Luis Borges, y esposa del crítico y poeta español Guillermo de Torre– constituye una rara excepción dentro de la historia del arte argentino, debido a que su presencia en las décadas de auge de las vanguardias internacionales le permitió acompañar a personajes de la relevancia de Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Gabriela Mistral, y a los jóvenes poetas de renovación de España y de la Argentina, y establecer un diálogo plástico con los movimientos artísticos de esos años.

Su desarrollo artístico personal atraviesa con un lenguaje propio las formas de la modernidad. A lo largo del siglo XX, en contacto con la vida literaria de su tiempo, ilustró los primeros libros de escritores como Borges, Victoria y Silvina Ocampo, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Eduardo Mallea, Ricardo Molinari, Concha Méndez Cuesta, Carmen Conde, Rafael Alberti, y los chilenos Luis Enrique Délano y Humberto Díaz Casanueva. También realizó ilustraciones para las revistas de vanguardia españolas “Grecia”, “Ultra” y “Baleares”, y fue colaboradora destacada de las publicaciones argentinas “Prisma”, “Proa”, “Martín Fierro” y “Valoraciones”, entre otras.

El guión museográfico se basa en los textos de aquellos contemporáneos que reflexionaron desde la crítica y la poesía en la obra de Norah Borges.

Los once núcleos que organizan en sala esta gran exposición son “Infancia”, “Norah, una artista ultraísta”, “Norah Borges en la vanguardia” I y II, “Cartografías”, “Quintas y viaje a España”, “Norah ilustradora”, “Españoles de tres mundos”, “Salas de pintura y dibujo”, “Norah por Jorge Luis Borges” y “Manuel Pinedo: Norah Borges crítica de arte en los Anales de Buenos Aires”.

El redescubrimento y la puesta en valor de su obra en el mapa de las artes plásticas del siglo XX comenzó en los años 90, cuando fue incluida como protagonista en la muestra “El ultraísmo”, organizada por el Instituto Valenciano de Arte Moderno. En 1994, la crítica e investigadora Patricia Artundo, con apoyo del Fondo Nacional de la Artes, publicó “Norah Borges, Obra gráfica 1920-1930”, libro pionero en la sistematización y análisis de su producción.

Su involuntario olvido encuentra su reconocimiento en esta exposición, como un merecido homenaje a esta extraordinaria pintora, que, entre otras cosas, fue la mujer más relevante del ultraísmo, que exploró el expresionismo, y que se fue definiendo como artista, más allá de las tendencias y de las escuelas artísticas del siglo XX, o transitando en los márgenes de los innumerables ismos que concibió ese tiempo histórico.

 Acompañando la exhibición, el Bellas Artes editará en 2020 un catálogo que incluye un texto curatorial de Baur, un artículo de Artundo y una reseña sobre la actividad de la artista entre los años 1920 y 1940, a cargo del área de Investigación del Museo, además del cuerpo de obra exhibido y un apartado documental.
“Norah Borges. Una mujer en la vanguardia” podrá visitarse hasta el 1.° de marzo de 2020 en el Pabellón de exposiciones temporarias del Museo.
 


El Museo Nacional de Bellas Artes, que depende del Ministerio de Cultura de la Nación, y cuenta con el apoyo de su Asociación de Amigos, abre las puertas de martes a viernes, de 11 a 20, y los sábados y domingos, de 10 a 20 (lunes: cerrado).
El público argentino o residente en el país podrá recorrer el Museo con entrada gratuita todos los días. Para los visitantes extranjeros, la entrada general al Bellas Artes tiene un valor de $200 (martes de 11 a 20, y de miércoles a domingo, de 18.45 a 20: gratis).


MÁS INFORMACIÓN
Del 17 de Diciembre de 2019 al 1 de Marzo de 2020
200 obras expuestas
Curador/a: Sergio Alberto Baur
Visitas guiadas: Martes, a las 15. Jueves, viernes, sábado y domingo, a las 18.30

martes, 25 de junio de 2019

Buenos Aires - Museo Nacional de Bellas Artes - Figari: mito y creación


 
Figari: mito y creación es una exposición que reúne una treintena de pinturas del artista uruguayo Pedro Figari (Montevideo, 1861-1938), quien inauguró por primera vez una muestra en Buenos Aires a la edad de sesenta años.
El programa pictórico de Figari se centró entonces en la evocación de lo que llamó “la leyenda del Río de la Plata”: una pintura memoriosa y fantástica a la vez, que recrea en épocas coloniales los patios y saraos de las clases patricias, las danzas criollas de los gauchos y las chinas, los candombes “pura uva” de los negros esclavos y libertos. En esta revisión del pasaje a la modernidad, sus personajes predilectos son los anónimos protagonistas de una gesta mínima y cotidiana, figuras a menudo escamoteadas en los manuales de Historia.
La facultad del artista uruguayo en tanto mitógrafo no quedó sujeta, sin embargo, a ese proyecto, de por sí bastante ambicioso, y por el cual se hizo célebre primero en la Argentina, y luego en Francia y el mundo entero.
Inquieto, exuberante, imprevisto, Figari creó con sus pinceles una serie de motivos que lo ayudaron a reflexionar, con humor, precisión y hondura, sobre las múltiples facetas de la condición humana. De este modo, concibió series pictóricas que abarcan desde la vida primaria del hombre de las cavernas hasta paisajes señoriales de Venecia, pasando por corridas de toros, crímenes pasionales, procesiones religiosas y jugadores de bochas, entre otras. Figari: mito y creación explora, junto con las pinturas emblemáticas de su producción, otras menos conocidas por el gran público, pero henchidas por igual con la imaginación del gran fabulador que fue don Pedro Figari.
Por Pablo Thiago Rocca - Director del Museo Figari-


         Del 29 de Junio de 2019 al 15 de Septiembre de 2019
·         Salas 32 y 33, primer piso
·         38 obras expuestas

viernes, 31 de mayo de 2019

Museo del Prado - Madrid - Fra Angélico y el ascenso del Renacimiento florentino


FUENTE
               Fra Angelico y el ascenso del Renacimiento florentino, una exposición patrocinada por la Fundación Amigos del Museo del Prado, analiza la importancia artística del Renacimiento florentino temprano entre aproximadamente 1420 y 1430, con un enfoque particular en la figura de Fra Angelico, uno de los grandes maestros de este período.
               La exposición, que incluye 82 obras prestadas por más de 40 instituciones en Europa y América, se centra en La Anunciación en la colección del Museo del Prado, que ahora se presenta en todo su esplendor después de su reciente restauración. Junto a él se encuentran La Virgen de la Granada , que recientemente ingresó en la colección del Museo, y un extenso grupo de obras del artista y de otros pintores de este período como Masaccio, Masolino y Filippo Lippi, así como escultores como Donatello y Ghiberti.
               Comisariada por Carl Brandon Strehlke, curador emérito del Museo de Arte de Filadelfia y experto reconocido en Fra Angelico y otros pintores del Renacimiento florentino, la exposición se exhibe en las salas C y D del edificio Jerónimos hasta el 15 de septiembre.
               Fra Angelico se formó como pintor en Florencia, donde los encargos públicos de escultura y arquitectura realizados por Brunelleschi, Donatello y Ghiberti llevaron a un renovado interés en la antigüedad clásica como fuente de inspiración. Aunque era aprendiz en el estudio del monje benedictino Lorenzo Monaco, que cultivaba un estilo gótico refinado y elegante, Fra Angelico se comprometió por completo con el nuevo lenguaje artístico y, como su maestro, entró en una casa religiosa, San Domenico en Fiesole. donde tomó órdenes religiosas. Su condición de monje no le impidió colaborar con otros artistas o dirigir un gran taller que proporcionó pinturas tanto para iglesias como para patrones importantes en la ciudad y en otros lugares.
               Entre los retablos pintados por el artista para su propio monasterio estaba La Anunciación ahora en el Museo del Prado y la pieza central de la presente exposición. En esa obra, Fra Angelico revela su participación activa en el renacimiento de las artes que se estaba desarrollando en Florencia, dado que junto con el joven Masaccio formuló una nueva forma de ver que dominaría el arte occidental hasta la era moderna.
               La Anunciación, que data de mediados de la década de 1420, es el primer retablo florentino de estilo renacentista que utiliza la perspectiva para organizar el espacio y en el que se abandona la arcada gótica en favor de una estructura más ortogonal, siguiendo los preceptos preferidos por Brunelleschi. Debido a su condición de monje, las habilidades de Fra Angelico en la representación de la luz, el espacio, la perspectiva y la narrativa a menudo se han visto eclipsadas por sus méritos como pintor teológico.
               La Anunciación llegó a España en 1611 y probablemente fue la primera obra del artista que abandonó Italia, mientras que La Virgen de la Granada fue adquirida en 1817 por el 1er Duque de Alba en un momento en que la importancia del temprano Renacimiento florentino estaba siendo redescubierto Dos relatos se superponen así en la exposición: Florencia vista por Fra Angelico y Fra Angelico vista a través de los ojos españoles.

Curador:
Carl Brandon Strehlke (Curador Emérito, Museo de Arte de Filadelfia)

jueves, 30 de mayo de 2019

Buenos Aires - MAMBA - Flavia Da Rin - Quién es esa chica?


 

Flavia Da Rin comenzó a desarrollar su obra en la época del cambio de milenio, un momento de efervescencia tecnológica en el que la realidad virtual, los chats, las selfies y los avatares empezaban a dinamizar la manera de pensar la identidad y las formas de representación de uno mismo, volviéndolas un sistema mucho más fluido y mutable que en el siglo anterior.

Por medio de la manipulación y del retoque digital, Da Rin fusiona autorretratos con escenas complejas, cargadas de expresividad. Con estas herramientas, la artista transita diversos temas a lo largo de veinte años de carrera y se pone en la piel de numerosos personajes. En una característica serie producida entre 2004 y 2007, con los ojos gigantes, la piel tersa y el pelo brillante propios de la imagen publicitaria y del animé, investiga la representación de la feminidad y sus estereotipos sociales contemporáneos, por ejemplo la young girl (mujer adolescente o joven) como un modelo de consumidor exacerbado. Algunos años más tarde, en Sin título -Rapada (2009) evoca a la diva pop exprimida por el mercado; chicas que llegan a la cumbre tan rápido que se estrellan y, en un ataque nervioso, se cortan el pelo en un acto iconoclasta hacia sí mismas que no detiene el acoso de los paparazzis a la caza de su imagen.

martes, 23 de abril de 2019

23 de abril de 2019 - Día del Libro: por qué se celebra hoy


FUENTE

Una curiosa historia que incluye a Cervantes y Shakespeare generó que todos los 23 de abril se celebre el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Guía de actividades


Día Mundial del Libro: no importa el formato, sino el contenido
Quiso lo fortuito, el destino, que dos fundadores de la literatura, tanto anglosajona como en español, como Shakespeare y Cervantes, murieran el mismo día. Quiso también que uno de los primeros grandes autores nacido en este continente, Inca Garcilaso de la Vega, diera su último respiro en aquella fecha: 23 de abril de 1616.
Y quiso -varios siglos después- que un librero español, Vicent Clavel Andrés, utilizara todos sus recursos, económicos y políticos, para que a la Cámara Oficial del libro de Barcelona aprobara el festejo de un Día del Libro. Y lo logró, allá por 1926.