El interés de Maier por la fotografía comenzó cuando en 1952 compró su primera Rolleiflex y empezó a recorrer las calles de Nueva York, haciendo retratos de extraños y famosos con los que se cruzaba y de los niños que estaban a su cargo. Una vez viviendo en Chicago, consiguió un trabajo en la casa de la acomodada familia Gensburg, para quienes trabajaría 17 años, montando un laboratorio en su cuarto de baño privado. El hecho de que a partir de 1990 no tuviese trabajo hizo que no dispusiera de los medios económicos para revelar muchas de las fotografías y su enorme colección de libros, recortes de prensa, películas e impresiones sería incautada para pagar deudas del alquiler, muriendo en abril de 2009.
No hay comentarios:
Publicar un comentario