Las estatuas de San Petersburgo han sido testigos mudos de la fascinante historia de la Venecia del Norte.
San Petersburgo es el escenario de numerosos eventos históricos de gran relevancia. Se hizo historia en las mismas calles donde hoy paramos a tomar un café o salimos a dar un paseo nocturno. Nadie se acuerda ya de los tiempos de Pedro el Grande, la revolución rusa o la familia imperial, y pocos pueden recordar el sitio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial.
Pero la ciudad alberga sus propios testigos, las estatuas de piedra que coronan edificios, catedrales, puentes y calles. Su visión de los acontecimientos es única.

