Trece mil visitantes benineses, togoleses, nigerianos, franceses,
ingleses o norteamericanos visitaron durante los tres primeros meses de vida el Museo de arte contemopráneo recientemente inagurado en Ouidah ciudad portuaria de la costa beninesa. Esto refleja que la iniciativa de la Fundación Zinsou, que pone nombre al
Museo, y que eligió una ciudad cargada de historia, era necesaria no solo en Benín, sino en toda la región de África
Occidental. Admás es una muestra de la necesidad de estos espacios sigan floreciendo y los
artistas locales y africanos encuentren un escaparate dentro de sus
fronteras.
Ouidah, que tiene aproximadamente 60.000 habitantes y está situada a unos 40 km de la capital de Benín —en el reino de Abomey—, era uno de los puertos de tráfico atlántico de esclavos más importantes de la costa occidental en los siglos XVI y XVII. Pero también fue una ciudad de retorno, ya que muchos afro-descendientes brasileños a finales del siglo XIX volvieron en una búsqueda de sus raíces, estableciéndose en esta ciudad y trayendo consigo sus tradiciones y su cultura. Esto se notó en la ciudad, que emergió con una gran construcción de edificios, residencias y comercios y con un estilo afro-brasileño que refleja las influencias del extranjero, gran parte de Salvador de Bahía.
Precisamente Villa Ajavon, nombre del magnífico edificio renovado para acoger este museo, es una clara muestra de la influencia brasileña en la arquitectura de la zona. Construido en 1922 por un rico comerciante togolés, ha permanecido como una muestra de esta expansión urbana en la época colonial, pasando a ser ahora patrimonio de sus habitantes, que podrán disfrutar de las muestras más contemporáneas de forma gratuita.
