Primera exhibición en nuestro país de Diane Arbus (Nueva York, 1923-1971), una de las fotógrafas más influyentes del siglo XX. Curada por Jeff L. Rosenheim, Curador en Jefe de Fotografía de The Metropolitan Museum of Art Nueva York (The Met), la exhibición reúne más de cien fotos producidas por Arbus entre 1956 y 1962, período en el que la artista desarrolló los temas centrales de su carrera y su singular mirada, que busca registrar, según sus propias palabras, “lo divino en las cosas ordinarias”.
Bajo el título “En el principio”, la muestra hace foco en los primeros siete años en los que Arbus trabajó en las calles de Nueva York con su cámara de 35mm. “A lo largo de estos años se da una evolución: el paso de imágenes de individuos que surgen de encuentros fortuitos a retratos en los cuales los sujetos elegidos se convierten en participantes activos”, explica Jeff L. Rosenheim. “Este anhelo de conocimiento, esta curiosidad por la naturaleza oculta de la persona o el objeto que está fotografiando, unida a su creencia en el poder de la cámara para hacerla visible, es, sobre todo, lo que la distingue”, agrega.
La mayor parte de las fotos en la exposición pertenecen al Archivo Diane Arbus de The Metropolitan Museum –adquirido en 2007 a los herederos de la artista– y permanecieron inéditas hasta la exhibición realizada en Nueva York en 2016, luego de varios años años de estudio del archivo. La muestra en MALBA presenta la misma museografía que se realizó en The Met: un recorrido cronológico por una suerte de bosque de iluminación muy tenue, que invita a adentrarse en la intimidad de la obra de Arbus. Culmina con el portfolio Una caja de diez fotografías –provenientes de la colección del SFMoMA– que Arbus produjo entre 1970 y 1971 e incluye sus legendarios retratos de formato cuadrado, como Gemelas idénticas, Nueva Jersey 1967 y Gigante judío en casa con sus padres en el Bronx, Nueva York 1970.
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martes, 29 de agosto de 2017
viernes, 25 de agosto de 2017
Grant Wood - Gótico Americano
En plena crisis económica, el Realista Wood hace una apología de los valores tradicionales americanos y el mundo rural, el llamado regionalismo norteamericano, cuya quintaesencia es esta obra que fue tan alabada como criticada y caricaturizada desde su creación
Mientras medio país vagaba por los caminos a causa de la Gran Depresión, Grant Wood siguió retratando a su querido medio oeste por medio de esta pareja: un granjero y su hija que se convirtieron automáticamente en icono. Dos supervivientes que afrontan las vacas flacas con austeridad y trabajo duro.
Si nos fijamos, Wood imita el estilo de los pintores renacentistas flamencos, con las figuras frontales y una pintura al óleo muy minuciosa y detallada, como la de su ídolo Van Eyck. Se ve que en su estancia en Munich se empapó del arte europeo.
En realidad eran su propia hija y su dentista, que posaron bajo la promesa de que no iban a ser reconocidos. Los entusiasmados y felices modelos posan bajo una ventana típica del gótico rural americano. Quizás de ahí venga el genial título del cuadro, que Wood vendió por sólo 300 dólares al Art Institute de Chicago. Hoy en día por uno de sus paisajes se paga unos siete millones de dólares.
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jueves, 24 de agosto de 2017
Hiperrealismo - Robert Cottingham
A mediados de los años sesenta surgió en Estados Unidos un grupo de artistas, que utilizando la fotografía como base, pintaban con gran realismo objetos y escenas de la vida cotidiana contemporánea. Formaron el movimiento hiperrealista, que en el mundo anglosajón se conoce con el término photorealism.
El movimiento establecía que eran “fotorrealistas” aquellos artistas que abiertamente empleaban la cámara fotográfica como herramienta esencial para ejecutar sus pinturas. Trasladaban la imagen al lienzo lo más objetivamente posible y con una ejecución tan minuciosa que producía en el espectador una sorprendente ilusión de realidad, privada de cualquier emoción.
La amplia representación del movimiento en la Documenta de Kassel de 1972 supuso su consagración y, sobre todo, produjo gran revuelo en un panorama artístico que desde 1945 había estado dominado por el arte abstracto. La crítica lo calificó como anti-intelectual y reaccionario: “no es arte, sino virtuosismo copista”.
El movimiento establecía que eran “fotorrealistas” aquellos artistas que abiertamente empleaban la cámara fotográfica como herramienta esencial para ejecutar sus pinturas. Trasladaban la imagen al lienzo lo más objetivamente posible y con una ejecución tan minuciosa que producía en el espectador una sorprendente ilusión de realidad, privada de cualquier emoción.
La amplia representación del movimiento en la Documenta de Kassel de 1972 supuso su consagración y, sobre todo, produjo gran revuelo en un panorama artístico que desde 1945 había estado dominado por el arte abstracto. La crítica lo calificó como anti-intelectual y reaccionario: “no es arte, sino virtuosismo copista”.
martes, 22 de agosto de 2017
viernes, 18 de agosto de 2017
Robert Cottingham
“Mi pintura es una búsqueda de fragmentos, detalles de nuestro entorno, formas epistolares, palabras, estructuras [...], un rastreo de las cosas artificiales, las cuales ofrecen más datos sobre la condición humana que el mismo hombre”, decía Robert Cottingham. Sus obras más características son primeros planos de carteles de anuncios. Dice tener como objetivo: "Plasmar una observación desapasionada de un trozo de nuestro mundo".
miércoles, 16 de agosto de 2017
Alex Katz - Roof (1989)
Según el crítico Juan Manuel Bonet, exdirector del IVAM y del Museo Reina Sofía y responsable de una de las primeras grandes muestras que celebraron a Katz en Europa, en 1996. “Es una alegría que cada vez más gente entienda su grandeza y comprobar que no hace falta pertenecer a un movimiento para construir una obra consistente y ejemplar, que ha abierto camino a pintores más jóvenes”.
martes, 15 de agosto de 2017
lunes, 14 de agosto de 2017
Ulla con sombrero - Alex Katz
"Yo pinto el presente. Comentar lo político, lo psicológico y lo sociológico de mis cuadros arruinaría la magia"
lunes, 3 de julio de 2017
Buenos Aires - Centro Cultural Borges - Spilimbergo dibujante, obra sobre papel, 1918-1964
Desde hace más de 12 años que no se realiza una muestra de este genial artista en la ciudad de Buenos Aires, en esta oportunidad abocada a sus obras en papel, dibujos en distintas técnicas, como lápiz, tinta, carbonilla, pastel, así como también grabados y monocopias, donde destacan obras nunca antes exhibidas.
"Los dibujos aquí reunidos no eran bocetos de algo mayor sino que eran obras propiamente en sí. Se los denominaba 'dibujos pintados' por su calidad. Fue un gran dibujante desde sus inicios. Se recibió de profesor de dibujo en la mitad de tiempo que los demás. Por su virtuosismo, sus profesores, como Pío Collivadino o Ernesto de la Cárcova, lo adelantaban de año", cuenta el nieto del artista, Leonardo Enea Spilimbergo, quien tuvo a su cargo la selección del material y curaduría de la muestra.
Esta exposición se propone, a través de siete núcleos temáticos, recorrer algunos de los más destacados momentos de la carrera de este artista que nació en Buenos Aires en 1896 y murió en Unquillo en 1964, asistió al taller de André Lothe en París, y pintó en 1933 el mural "Ejercicio plástico", junto al mexicano David Alfaro Siqueiros, los argentinos Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y el uruguayo Enrique Lázaro, actualmente en exhibición en el Museo de la Casa Rosada (ex Museo del Bicentenario).
lunes, 19 de junio de 2017
Buenos Aires - Museo Nacional de Arte Decorativo - Japón íntimo
La exhibición Japón íntimo está integrada por piezas de la colección del Museo Nacional de Arte Oriental. Se seleccionaron objetos cotidianos que buscan revelar la sensibilidad y la espiritualidad del alma japonesa.
La exhibición se complementarrá con actividades y talleres gratuitos, donde el público podrá ponerse en contacto con diversas expresiones del arte y de las tradiciones culturales de Japón. Además, las salas contarán con diversos soportes electrónicos que permitirán apreciar la muestra desde un punto de vista dinámico y novedoso.
De la colección del Museo Nacional de Arte Oriental se han seleccionado porcelanas Satsuma y Kutani, cerámicas utilizadas para la ceremonia del té, miniaturas de marfil tallado, objetos de laca finamente trabajados, antiguos incensarios y objetos de uso religioso como altares y templetes.
La delicadeza funcional de algunas de estas piezas, su nivel de detalle y su significación no son solamente un atributo limitado a lo japonés, sino que transmiten modos de ser y sentidos que constituyen y expresan vigor, energía y espíritu de trascendencia.
Los objetos muestran en sus detalles, aparentemente decorativos, una expresión de quién era la persona que los portaba y cuál era su manera de ser. El espectador es invitado a conocer el alma japonesa a través de estas piezas.
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La exhibición se complementarrá con actividades y talleres gratuitos, donde el público podrá ponerse en contacto con diversas expresiones del arte y de las tradiciones culturales de Japón. Además, las salas contarán con diversos soportes electrónicos que permitirán apreciar la muestra desde un punto de vista dinámico y novedoso.
De la colección del Museo Nacional de Arte Oriental se han seleccionado porcelanas Satsuma y Kutani, cerámicas utilizadas para la ceremonia del té, miniaturas de marfil tallado, objetos de laca finamente trabajados, antiguos incensarios y objetos de uso religioso como altares y templetes.
La delicadeza funcional de algunas de estas piezas, su nivel de detalle y su significación no son solamente un atributo limitado a lo japonés, sino que transmiten modos de ser y sentidos que constituyen y expresan vigor, energía y espíritu de trascendencia.
Los objetos muestran en sus detalles, aparentemente decorativos, una expresión de quién era la persona que los portaba y cuál era su manera de ser. El espectador es invitado a conocer el alma japonesa a través de estas piezas.
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miércoles, 19 de abril de 2017
Buenos Aires - FOLA - Vivian Maier
Pasó algunos años de su juventud en Francia y a su regreso a los Estados Unidos se empleó como niñera tarea a la que se dedicó casi toda su vida. Sin embargo, en su tiempo libre, Vivian Maier se aventuró en el arte de la fotografía durante cinco décadas, dejando un legado de más de 100.000 tomas.
Mientras sus sorprendentes imágenes se hacen conocidas en el mundo (la mayor parte de su trabajo permanece aún inédito) queda mucho por saber acerca de la enigmática mujer detrás del lente.
En algún momento del año 1949, mientras aún vivía en Francia, Maier comenzó a sacar sus primeras fotos con una modesta cámara Kodak Brownie, equipo amateur con una sola velocidad, sin control de foco y sin posibilidad de cambio de diafragma. En 1951, a su regreso a los EEUU, compra una Rolleiflex, pero es a partir de 1956 cuando comienza una etapa de trabajo más consistente y prolífica.
En ese año se muda a la North Shore, un suburbio de Chicago, donde una familia la emplea como niñera para sus tres hijos. Disfruta allí del “lujo” de un laboratorio y de un baño privado, comodidades que le permitieron revelar y ampliar sus fotos.
Cuando los niños de la familia crecieron, Vivian buscó otros empleos y con ello debió dejar de revelar sus películas. Los trabajos temporales y las mudanzas de familia en familia, obligaron a que sus negativos quedarán sin revelar ni imprimir y su “colección de rollos” comenzará a crecer.
En el año 2007, el contenido del depósito de objetos de Vivian Maier -incluyendo su enorme conjunto de rollos- se ofreció en subasta pública y fue adquirido por numerosos compradores. Entre ellos se encontraba el joven John Maloof, quien desde entonces se dedicó a organizar su archivo fotográfico y difundir su legado artístico.
Desde el “descubrimiento” de su obra, las imágenes de Vivian Maier fueron objeto de numerosas e importantes publicaciones y se han realizado muestras de su trabajo en destacadas instituciones alrededor del mundo.
El FOLA se enorgullece hoy en presentar esta exhibición en nuestro país, proyecto para el cual hemos contado con la colaboración y supervisión de John Maloof y Howard Greenberg Gallery en los EEUU y el impulso y colaboración de curaduría en nuestro medio de Leila Makarius y Jorge Cometti.
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martes, 18 de abril de 2017
Pompeya y los griegos
Fue inaugurada en el Gimnasio Grande de Pompeya, la exposición "Pompeya y los griegos", organizado por Electa y curada por el Superintendente Massimo Osanna, por el Prof. C. Rescigno de la Università degli Studi della Campania “Luigi Vanvitelli” y el arquitecto Bernard Tschumi, encargado de la exposición.
Pompeya en su ADN, tiene una fuerte identidad griega, fruto de una ciudad de origen italiano y el intenso intercambio comercial con el Mediterráneo griego. Este encuentro permitió, desde el principio, que artesanos, y arquitectos, produzcan una mezcla de estilos que Pompeya ha vuelto a reelaborar en forma nueva y eterna. Por su ubicación geográfica, pronto se convirtió en una ciudad próspera, beneficiada por una salida al mar y una rica zona agrícola en el interior de la Campania.
En los primeros siglos de vida, Pompeya, sufrió la influencia de las dos grandes potencias que dominaban la Campania, los etruscos y griegos, lo que provocó, en estudios recientes, un fuerte debate entre los partidarios de una "Pompeya etrusca" y los partidarios de una Pompeya fuertemente helenizada desde los orígenes de la ciudad. Posteriormente, en el 474 a C, los etruscos - fuertemente presente en las áreas de Capua, y Fratte Pontecagnano – sufrieron una dura derrota por una coalición de Cuma - Syracuse, y así en Pompeya la cultura griega prevaleció.
Los objetos preciosos importados y las inscripciones en griego en las paredes, muestran las diferentes almas de la vida de una ciudad, pero preparada para mezclarse de nuevo por el sometimiento a otros pueblos. Hacia el final del siglo V, una nueva población, los samnitas, invadió las fértiles llanuras de la Campania, y se estableció en Pompeya con nuevas normas sociales y urbanísticas.
La muestra contiene más de 600 objetos que incluye cerámicas, ornamentos, armas, elementos arquitectónicos y esculturas provenientes de Pompeya, Stabia, Herculano, Sorrento, Cuma, Capua, Poseidón, Metaponto, Torre Satriano e incluso con inscripciones en las diferentes lenguas (griego, etrusco, paleo- italiano); además incluye platería y esculturas griegas que se reproducen en la época romana.
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Pompeya en su ADN, tiene una fuerte identidad griega, fruto de una ciudad de origen italiano y el intenso intercambio comercial con el Mediterráneo griego. Este encuentro permitió, desde el principio, que artesanos, y arquitectos, produzcan una mezcla de estilos que Pompeya ha vuelto a reelaborar en forma nueva y eterna. Por su ubicación geográfica, pronto se convirtió en una ciudad próspera, beneficiada por una salida al mar y una rica zona agrícola en el interior de la Campania.
En los primeros siglos de vida, Pompeya, sufrió la influencia de las dos grandes potencias que dominaban la Campania, los etruscos y griegos, lo que provocó, en estudios recientes, un fuerte debate entre los partidarios de una "Pompeya etrusca" y los partidarios de una Pompeya fuertemente helenizada desde los orígenes de la ciudad. Posteriormente, en el 474 a C, los etruscos - fuertemente presente en las áreas de Capua, y Fratte Pontecagnano – sufrieron una dura derrota por una coalición de Cuma - Syracuse, y así en Pompeya la cultura griega prevaleció.
Los objetos preciosos importados y las inscripciones en griego en las paredes, muestran las diferentes almas de la vida de una ciudad, pero preparada para mezclarse de nuevo por el sometimiento a otros pueblos. Hacia el final del siglo V, una nueva población, los samnitas, invadió las fértiles llanuras de la Campania, y se estableció en Pompeya con nuevas normas sociales y urbanísticas.
La muestra contiene más de 600 objetos que incluye cerámicas, ornamentos, armas, elementos arquitectónicos y esculturas provenientes de Pompeya, Stabia, Herculano, Sorrento, Cuma, Capua, Poseidón, Metaponto, Torre Satriano e incluso con inscripciones en las diferentes lenguas (griego, etrusco, paleo- italiano); además incluye platería y esculturas griegas que se reproducen en la época romana.
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domingo, 16 de abril de 2017
Ravenna - Iglesia de San Apolinario Nuovo
¡Felices Pascuas!
Escena de las mujeres que llegan al sepulcro y el Ángel les anuncia la Resurrección.
Escena de las mujeres que llegan al sepulcro y el Ángel les anuncia la Resurrección.
miércoles, 12 de abril de 2017
Madrid - Museo Thyssen-Bornemisza - Obras maestras de Budapest. Del Renacimiento a las Vanguardias
Una rigurosa selección de 90 obras procedentes de la colección permanente del Museo de Bellas Artes de Budapest y de la Galería Nacional de Hungría podrá contemplarse en el Museo desde el 18 de febrero de 2017.
El Museo de Bellas Artes de Budapest, fundado en el siglo XIX, cuenta con extensas colecciones de pintura antigua y moderna, obra sobre papel y escultura. Por su parte la Galería Nacional de Hungría es un museo nacional oficialmente establecido en 1957, aunque en realidad data de 1802, y está dedicado a obras de arte húngaras.
El conjunto que se exhibe en Madrid refleja el perfil de los fondos de ambas instituciones a través de pinturas, esculturas y dibujos de grandes artistas como Durero, Rafael, Annibale Carracci, Leonardo da Vinci, Peter Paul Rubens y españoles como Velázquez y Murillo. También incluye una magnífica selección de obras de artistas húngaros de la colección de la Galería Nacional de Hungría como Károly Ferenczy y Sándor Bortnyik.
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El Museo de Bellas Artes de Budapest, fundado en el siglo XIX, cuenta con extensas colecciones de pintura antigua y moderna, obra sobre papel y escultura. Por su parte la Galería Nacional de Hungría es un museo nacional oficialmente establecido en 1957, aunque en realidad data de 1802, y está dedicado a obras de arte húngaras.
El conjunto que se exhibe en Madrid refleja el perfil de los fondos de ambas instituciones a través de pinturas, esculturas y dibujos de grandes artistas como Durero, Rafael, Annibale Carracci, Leonardo da Vinci, Peter Paul Rubens y españoles como Velázquez y Murillo. También incluye una magnífica selección de obras de artistas húngaros de la colección de la Galería Nacional de Hungría como Károly Ferenczy y Sándor Bortnyik.
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lunes, 10 de abril de 2017
New York "Función de Circo de Seurat" en el Metropolitan Museum
Tomando como base una de las obras maestras más fascinantes del Museo, "Funcion de circo" de Seurat el Met ofrece un contexto único para apreciar el patrimonio y el encanto de esta obra, pintada en 1887-1888 por Georges Seurat (1859-1891). Hasta el 29 de mayo de 2017.
Apoyada por un notable grupo de obras relacionadas de Seurat que acompañan a sus inimitables dibujos en lápiz conté, la exposición explorará la fascinación que el tema del circo y el espectáculo representó para otros artistas en el siglo XIX, desde el gran caricaturista Honoré Daumier a mediados de sigl, hasta el joven Pablo Picasso en la "Fin de siècle".
Esta rica narrativa visual se desarrollará en una exposición provocativa de más de 100 pinturas, dibujos, estampas, carteles de época y revistas ilustradas, complementadas con instrumentos musicales y una serie de material documental destinado a mostrar una imagen vívida de las ferias y circos de la época. Entre los puntos más destacados se encuentran la épica ‘Grimaces and Misery– The Saltimbanques’ de Fernand Pelez, creada el mismo año que la obra magistral de Seurat y que, con sus artistas de tamaño real alineados en una formación de 20 pies de largo, igualan su ambición.
“Funcion de circo” fue organizada por Susan Alyson Stein, Curadora de pintura europea del siglo XIX en el Met, y por el curador invitado Richard Thomson, profesor de Bellas Artes en la Universidad de Edimburgo.
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Apoyada por un notable grupo de obras relacionadas de Seurat que acompañan a sus inimitables dibujos en lápiz conté, la exposición explorará la fascinación que el tema del circo y el espectáculo representó para otros artistas en el siglo XIX, desde el gran caricaturista Honoré Daumier a mediados de sigl, hasta el joven Pablo Picasso en la "Fin de siècle".
Esta rica narrativa visual se desarrollará en una exposición provocativa de más de 100 pinturas, dibujos, estampas, carteles de época y revistas ilustradas, complementadas con instrumentos musicales y una serie de material documental destinado a mostrar una imagen vívida de las ferias y circos de la época. Entre los puntos más destacados se encuentran la épica ‘Grimaces and Misery– The Saltimbanques’ de Fernand Pelez, creada el mismo año que la obra magistral de Seurat y que, con sus artistas de tamaño real alineados en una formación de 20 pies de largo, igualan su ambición.
“Funcion de circo” fue organizada por Susan Alyson Stein, Curadora de pintura europea del siglo XIX en el Met, y por el curador invitado Richard Thomson, profesor de Bellas Artes en la Universidad de Edimburgo.
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