Las 18 salas del primer y segundo piso del Museo Nacional de Bellas Artes, inauguradas receintenmente, presentan una cuidada selección de 320 obras -pinturas, esculturas, fotografía y grabado- que corresponden al arte argentino e internacional del siglo XX.
A esto se suma un espacio dedicado a Antonio Berni -con obras que se exponen por primera vez, adquiridas por el Estado Nacional o donadas por su hija Lily- y que dejan al descubierto una lectura del arte argentino del siglo XX, desde la política y los cambios de los lenguajes artísticos.
Marta Minujín, Sara Facio, Marcia Schvartz, Adriana Lestido, Diana Wechsler, Gyula Kosice, Daniel Santoro, Roberto Jacoby, Miguel Rep, Oscar Smoje y Sebastián Gordín fueron algunos de los artistas que estuvieron presentes en la inauguración, además de funcionarios, periodistas y personalidades de la cultura.
"Nací en este museo, ya de chiquita venía y dibujaba todas las obras. Es muy importante que se haya ampliado, porque tiene unas obras magnificas que no hay en otro lado de Latinoamérica, lo amo a este museo", sostuvo la artista plástica Marta Minujín.

Y señaló que "incluso debería ser mas grande, por eso es muy bueno que se amplíe. Como el Pabellón de Venecia, el Centro Cultural Kirchner, son todas cosas buenísimas que deberían quedar. Todos los gobiernos deberían hacer cosas como esta, porque la política pasa y el arte queda".
El flamante guión curatorial hace posible el diálogo con artistas diversos: en la sala "Los lenguajes modernos" (de 1920 a 1945) Marc Chagall dialoga con Raquel Forner y Alfredo Guttero; y en el espacio contiguo hacen lo propio Pablo Picasso, Paul Klee, Vassily Kandinsky, Juan del Prete y Joaquín Torres García.